El gobernador de San Pablo, Tarcísio de Freitas, sancionó el proyecto de ley, aprobado en diciembre pasado por la Asamblea regional, que reconoce "el vínculo afectivo entre tutores y animales de compañía".
La bautizada como "Ley Bob Coveiro" se inspiró en el caso de un perro que vivió una década en un cementerio de Taboão da Serra, en la zona metropolitana de São Paulo, y, cuando murió, fue enterrado junto a su tutora tras recibir la autorización de las autoridades.