Una de las historias de conservación más importantes de las últimas décadas volvió a tener como protagonista a Corrientes: el regreso del yaguareté a los Esteros del Iberá, después de aproximadamente 70 años de ausencia.
En 2021, Mariua y sus dos cachorros, Karai y Porã, fueron liberados en el Parque Nacional Iberá como parte de un proyecto de reintroducción destinado a recuperar una especie que había desaparecido de la región producto de décadas de caza y pérdida de hábitat.
Pero el desafío no terminaba con abrir las puertas de un corral. Los ejemplares debían aprender a vivir, cazar, adaptarse y reproducirse en libertad. Con el paso del tiempo comenzaron a registrarse nacimientos de cachorros concebidos en el propio Iberá, una señal clave de que la población estaba comenzando a establecerse nuevamente en su ambiente natural.
El regreso del yaguareté representa mucho más que recuperar a uno de los animales más emblemáticos de la Argentina. Como depredador tope, cumple un papel fundamental en el equilibrio del ecosistema y ayuda a regular las poblaciones de otras especies.
La recuperación del Iberá demuestra que, cuando existen ambientes protegidos, territorio disponible y acciones sostenidas de conservación, la naturaleza puede recuperarse incluso después de décadas. El regreso del yaguareté es también una oportunidad para proteger el patrimonio natural que quedará para las próximas generaciones.
Después de 70 años, el gran felino volvió. Y con él, una parte del equilibrio perdido de los Esteros del Iberá.