En Salta, Marta vive horas desesperantes: debe dejar la casa que alquiló durante 7 años y no tiene a dónde ir. Con cuatro hijos a cargo y un desalojo urgente, su historia conmueve porque, además, uno de los pequeños necesita una operación vital en Buenos Aires.
El drama es doble. Su hijo padece estenosis subglótica, una condición grave que lo llevó a tener una traqueotomía y a atravesar más de 15 internaciones, muchas en terapia intensiva. Hoy depende de equipos médicos para vivir, mientras su familia intenta reunir dinero para un viaje clave.
Sin ahorros y contra reloj, Marta busca una oportunidad: alguien que le alquile aceptando a sus hijos o la posibilidad de pagar un terreno en cuotas. “Se me juntó todo, estoy prácticamente en situación de calle”, expresó con angustia.
La historia golpea de cerca a muchos salteños, en medio de alquileres cada vez más difíciles y pocas opciones para familias numerosas. Esta vez, la urgencia tiene nombre y rostro.
Hoy más que nunca, la solidaridad puede cambiar una historia. Porque detrás de cada cifra, hay vidas que necesitan una mano antes de que sea demasiado tarde.