En una conferencia cargada de expectativa desde Casa Rosada, el jefe de Gabinete Manuel Adorni anunció una medida que cambiará el esquema de políticas públicas en todo el país: la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS) dejará de existir como organismo autónomo y pasará a funcionar bajo el Ministerio de Salud, conducido por Mario Lugones. Según el Gobierno, la decisión busca “reordenar y optimizar la gestión”, aunque el anuncio ya despertó preocupación en organizaciones y familias.
Adorni explicó que la ANDIS será transformada en una secretaría interna, apuntando a evitar superposiciones administrativas y centralizar las políticas vinculadas a la discapacidad. Aclaró que no habrá recortes ni bajas en las pensiones por discapacidad, una preocupación histórica del sector. El funcionario insistió en que el objetivo es agilizar trámites y fortalecer procesos que hoy presentan demoras graves.
La nueva secretaría quedará bajo la conducción de Alejandro Vilches, actual interventor del organismo, quien seguirá al frente para garantizar una transición “ordenada y sin interrupciones”. Desde el Gobierno señalan que mantenerlo en el cargo permitirá preservar líneas de trabajo y evitar un impacto brusco en certificaciones, pagos y prestaciones.
La noticia generó reacciones inmediatas en asociaciones civiles, profesionales y familias que dependen de ANDIS. Muchas de ellas expresaron cautela y subrayaron que la reorganización solo será positiva si realmente mejora la atención y reduce los tiempos de espera, que en los últimos años superaron los 90 días en algunos trámites. “Necesitamos garantías, no promesas”, sostuvieron voceros del sector.
En los próximos días, el decreto oficial será publicado en el Boletín Oficial, formalizando la disolución de ANDIS como organismo independiente. El Gobierno asegura que las pensiones no contributivas y la nómina de beneficiarios no sufrirán modificaciones, aunque especialistas advierten que el verdadero impacto se verá recién cuando comience a funcionar la nueva estructura.