Un grupo de gauchos del Fortín Coronel Santos emprendió una conmovedora peregrinación a pie desde Cafayate hacia la ciudad de Salta, en el marco de las celebraciones religiosas y patrias que se viven en la provincia. La imagen, que rápidamente se viralizó, no solo refleja fe y devoción, sino también un profundo compromiso con el bienestar animal, evitando el uso de caballos en trayectos tan exigentes.
Esta elección no es casual, llega pocas semanas después de dos trágicos episodios que sacudieron a la comunidad salteña. Primero, la muerte de Chuquito, un caballo que se desangró tras el desfile por Güemes; luego, otro animal colapsó de agotamiento antes de participar en la procesión de la Virgen del Perpetuo Socorro. Ambos casos generaron un fuerte debate social sobre la necesidad de replantear ciertas tradiciones.
Con su caminar silencioso pero firme, estos gauchos están dejando un mensaje claro: se puede honrar la historia, la fe y la cultura sin poner en riesgo la vida de ningún ser vivo. Una lección que invita a repensar nuestras costumbres y a seguir construyendo identidad desde la empatía y el respeto.