Tras el escandaloso choque del chofer borracho, SAETA obliga a todos a pasar por el control de alcoholemia.
La paciencia de los usuarios y de las autoridades llegó a su límite. Después de que un interno del Corredor 3 "E" terminara incrustado contra un poste en calle Pellegrini, la verdad salió a la luz de la peor manera: el chofer manejaba con 1,40 g/l de alcohol en sangre. Un nivel que no solo es ilegal, sino criminal para alguien al volante de un transporte público.
🛑 Lo que tenés que saber de la nueva medida:
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Control en punta de línea: Antes de encender el motor, cada chofer deberá someterse al test. Si la pipeta marca algo distinto a cero, no sube.
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Sanciones sin piedad: Se busca la inhabilitación permanente para el conductor involucrado. La licencia profesional ya no será un "permiso para poner en riesgo vidas".
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Seguridad garantizada: SAETA busca recuperar la confianza del vecino que sube al bondi para ir a laburar o llevar los chicos al colegio.
"Pudo ser una tragedia fatal. No vamos a permitir que la irresponsabilidad de uno manche el trabajo de miles", aseguraron desde la empresa.