LOS SECRETOS DEL MILAGRO: LA FAMILIA QUE DESDE HACE MÁS DE 100 AÑOS ARMA LA CORONA DE CLAVELES DE LA VIRGEN

LOS SECRETOS DEL MILAGRO: LA FAMILIA QUE DESDE HACE MÁS DE 100 AÑOS ARMA LA CORONA DE CLAVELES DE LA VIRGEN

Detrás de una de las imágenes más esperadas de cada septiembre hay una historia de fe, tradición y trabajo familiar que atraviesa generaciones.

La corona de claveles que acompaña a la Virgen del Milagro no es simplemente un adorno. Cada flor representa una intención, un pedido, una promesa o un agradecimiento de los fieles que, año tras año, acercan sus claveles para los Santos Patronos.

La tradición comenzó a fines del 1800, cuando Doña Josefa González de Ovejero decidió utilizar las flores de su finca para ornamentar las imágenes. Desde entonces, la tarea fue pasando de generación en generación y actualmente es la séptima generación de la familia la que mantiene vivo este legado.

4.000 CLAVELES, MILES DE HISTORIAS

Cada clavel que llega hasta la familia tiene un significado. Algunos son entregados para pedir una gracia; otros, para agradecer por un favor recibido.

Cada clavel que cada salteño donó por un pedido o agradecimiento está sí o sí en la corona”, explicó Alicia Puló, integrante de la familia.

Incluso los claveles que no pueden incorporarse a la estructura por su estado son aprovechados: sus pétalos terminan formando parte de la tradicional lluvia de flores que cae desde el campanario al finalizar la celebración.

Actualmente, la corona lleva alrededor de 4.000 claveles. En otros tiempos llegó a tener cerca de 8.000, cuando las imágenes eran trasladadas en andas por las calles de Salta.

DESDE NIÑOS APRENDEN LA TRADICIÓN

Cerca de 30 personas participan actualmente en distintas etapas del armado. Los adultos trabajan sobre la estructura, mientras que los más pequeños también colaboran limpiando los claveles y preparando los pétalos.

Para Alicia, no se trata simplemente de algo que se aprende: es una tradición que se vive desde la infancia.

Ni siquiera se transmite. Lo vivimos todos los años desde que nacimos”, contó.

El momento más especial llega cuando la corona finalmente es llevada hasta la Catedral. Para trasladarla utilizan una estructura de hierro conocida como “camafetro”, que permite levantarla y colocarla cuidadosamente sobre la imagen de la Virgen.

La familia acompaña todo el proceso con enorme respeto y cuidado, sin tocar directamente la imagen más allá de lo necesario para colocar correctamente la corona.

UNA TRADICIÓN QUE FLORECE CADA SEPTIEMBRE

Detrás de cada clavel hay una historia. Detrás de cada corona, generaciones de salteños que entregaron tiempo, esfuerzo y devoción para mantener viva una tradición que forma parte de la identidad del Milagro.

Alicia lo resumió con una frase que atraviesa toda esta historia:

“Es nuestra manera de hacer el milagro también”.

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