Llegaron a Salta Capital con una valija, esperanza y la promesa de un empleo que podía cambiar sus vidas. Pero al llegar, descubrieron que el trabajo no existía o no era lo que les habían prometido. Sin dinero para volver y sin un lugar donde dormir, terminaron recurriendo al Hogar de Noche.
La directora de Asistencia Crítica de la Provincia, Luz Arévalo, advirtió que esta situación se repite con personas que llegan desde otros municipios salteños e incluso desde otras provincias. Muchos viajan atraídos por supuestas oportunidades laborales y, cuando descubren la realidad, quedan completamente desamparados.
“Llegan con la expectativa de mejorar sus ingresos, pero terminan sin empleo, sin dinero y sin recursos para pagar una habitación”, explicó la funcionaria. Otro grupo está integrado por personas que sí tenían trabajo, pero lo perdieron y ya no pudieron sostener el alquiler.
En medio de los meses más fríos, el Hogar de Noche se convierte en un refugio para decenas de personas que atraviesan estas historias. Detrás de cada cama hay un camino diferente, pero una misma realidad: la búsqueda de una oportunidad que, para algunos, terminó convirtiéndose en una situación de extrema vulnerabilidad.
Buscar trabajo no debería significar quedarse sin techo. La advertencia está hecha: detrás de una supuesta oportunidad laboral puede esconderse una promesa falsa que deja a las personas sin nada.