Agosto comienza a despedirse y Salta ya palpita el Milagro. Desde distintos puntos de la provincia, los peregrinos empiezan a poner en marcha sus promesas rumbo a la Catedral Basílica, llevando consigo historias de fe, sacrificio y agradecimiento.
Pasada la 1 de la madrugada, una comitiva de alrededor de 60 personas partió desde Cachi rumbo a la ciudad de Salta. El frío de la noche no pudo con la emoción de quienes emprendieron nuevamente este camino que, año tras año, reúne a más devotos.
Entre ellos se encuentra un peregrino que decidió afrontar el trayecto completamente en bicicleta, en un viaje de aproximadamente 16 horas. Sobre sus dos ruedas llevará las imágenes del Señor y la Virgen del Milagro, acompañado por una promesa muy especial.
“Le pedí a los Santos Patronos por mi familia”, expresó. Ahora, cada kilómetro recorrido representa una manera de agradecer y cumplir con aquello que prometió. El cansancio, el frío y las largas horas de pedaleo quedan en segundo plano cuando el objetivo es llegar a los pies de los Patronos.
Desde Cachi hasta la Catedral, no solo pedalea una bicicleta: pedalea una promesa, una familia y una historia de fe. Porque en Salta, cuando llega el Milagro, los caminos se llenan de peregrinos y cada paso tiene un motivo.