Una mujer denunció a su propio hijo por reiterados robos dentro de su vivienda y pidió ayuda urgente.
“No es la primera vez. Tiene que estar en la cárcel”, expresó entre lágrimas frente a la Policía.
Asegura que tiene registros de los hechos y que ya los presentó, pero denuncia que su hijo sigue siendo liberado por falta de pruebas.
El caso generó conmoción y reabre el debate sobre las dificultades de denunciar a un familiar.
Mientras espera una respuesta de la Justicia, pide recuperar sus pertenencias y evitar que vuelva a suceder.