En barrios y zonas urbanas del área metropolitana de Salta, una escena se repite cada vez con más frecuencia: tucanes posados en árboles, garzas caminando cerca de cursos de agua y hasta flamencos sorprendiendo a vecinos y turistas. Lejos de ser una rareza, especialistas aseguran que se trata de un fenómeno natural que forma parte del ecosistema local.
“El tucán es una especie nativa de esta región. No es algo nuevo, lo que cambió es la forma en que la gente los observa y registra”, explicó el especialista Cristian Domínguez. En lugares como San Lorenzo, Vaqueros, El Huaico, Cerrillos y sectores cercanos a la ciudad, estas aves siempre estuvieron, aunque antes pasaban más desapercibidas.
Según los expertos, uno de los factores clave es la relativa preservación de los cerros que rodean la capital. A diferencia de otras regiones, Salta no sufrió una deforestación masiva en zonas serranas, lo que permitió que muchas especies mantengan su hábitat natural y convivan con el crecimiento urbano.
A esto se suma un cambio social: en los últimos 20 años se duplicó la población y también el uso de celulares y cámaras. “Hoy hay más personas mirando al cielo, registrando y compartiendo imágenes. Eso hace que las aves sean más visibles”, señaló Domínguez, marcando el contraste entre presencia real y percepción ciudadana.
Desde el ámbito ambiental remarcan un pedido claro: respetar a la fauna. No molestarlas, no alimentarlas ni intentar atraparlas. La caza de aves nativas está prohibida y la convivencia armónica es fundamental. “La ciudad también forma parte del ambiente natural”, recordaron, invitando a disfrutar y cuidar este patrimonio vivo.