En medio de una nueva tensión diplomática por la soberanía de las Islas Malvinas, la vicepresidenta Victoria Villarruel lanzó un mensaje contundente que generó repercusiones tanto en el país como a nivel internacional.
“Si los kelpers se sienten ingleses, que vuelvan a su país”, expresó la funcionaria, en una frase que rápidamente encendió el debate. Sus declaraciones se dieron a través de redes sociales, donde reafirmó el reclamo argentino y sostuvo que la discusión por Malvinas “es entre Estados”.
Villarruel apuntó directamente contra el Reino Unido, al exigir que retome negociaciones bilaterales con Argentina, basadas —según indicó— en argumentos históricos, jurídicos y geográficos. Además, cuestionó que Londres utilice el principio de autodeterminación para sostener su postura sobre las islas.
El pronunciamiento llega luego de que el Reino Unido reiterara que la soberanía “no está en discusión”, en medio de versiones sobre un posible respaldo internacional al reclamo argentino.
Desde el Gobierno nacional también ratificaron la posición histórica del país: consideran que la ocupación británica de 1833 fue un acto de fuerza contrario al derecho internacional, y rechazan que los actuales habitantes de las islas sean considerados sujetos de autodeterminación en este conflicto.