En un giro marcado en la atención sanitaria, el Hospital San Vicente de Paul de Orán reportó una fuerte caída en la cantidad de pacientes extranjeros: hoy apenas registran un promedio de cuatro consultas mensuales tras la implementación del cobro a no residentes.
La gerente, Silvia Gutiérrez, confirmó que la disminución fue drástica. “Mayormente estamos en un promedio mensual de cuatro pacientes que solicitan turnos para estudios”, explicó, evidenciando un cambio significativo frente a años anteriores.
A pesar de esta medida, las urgencias siguen atendiéndose sin distinción. El hospital, ubicado cerca de la Ruta Nacional 50 y el paso fronterizo con Aguas Blancas, continúa recibiendo víctimas de accidentes sin preguntar nacionalidad ni cobertura médica.
Según detalló la funcionaria, antes esto representaba un costo muy alto: muchas prestaciones no podían recuperarse y eran absorbidas por el sistema público. Hoy, esa carga económica comenzó a reducirse, aunque persiste otro problema crítico: deudas de obras sociales que oscilan entre los 100 y 200 millones de pesos.
Mientras tanto, el hospital asegura tener recursos para responder a la demanda actual y ya trabaja en la prevención del dengue junto a distintos organismos. Sin embargo, el panorama sanitario y económico sigue bajo alerta de cara a los próximos meses.