En medio de fuertes críticas, el gobernador Gustavo Sáenz salió públicamente a defender al Chaqueño Palavecino luego de que la Asociación Federal de Raíces Criollas anunciara su expulsión tras cantar en el Festival de Jesús María junto al presidente Javier Milei. La decisión generó un fuerte sacudón en el mundo del folclore argentino.
Según explicó la asociación, la presencia del artista en un escenario compartido con el mandatario nacional sería “incompatible con la esencia criolla”, una postura que desató reacciones encontradas entre músicos, seguidores y referentes culturales de todo el país.
Desde Salta, Sáenz no dudó en tomar postura y lanzó un mensaje directo: “¡Con el Chaqueño, no!”. A través de sus redes sociales, defendió con firmeza al cantor popular y remarcó que se trata de un símbolo del folclore argentino, con una trayectoria que trasciende gobiernos, ideologías y coyunturas políticas.
En su mensaje completo, el gobernador destacó que el Chaqueño “no hace política, hace música, identidad y encuentro”, y recordó que nunca negó escenarios ni encuentros a distintos presidentes y gobernadores. “La cultura no divide. El folclore une”, subrayó Sáenz, reivindicando el valor cultural del artista.
Con décadas de trayectoria y un vínculo inquebrantable con el pueblo del norte, el Chaqueño Palavecino vuelve a quedar en el centro del debate entre cultura y política. Mientras la polémica continúa, su figura sigue siendo, para muchos, una voz que representa a Salta y al folclore argentino en todo el país.