Durante la misa del sábado pasado en la Catedral Basílica de Salta, el padre Lucio Ajaya lanzó un mensaje que generó debate: criticó la llamada “cultura de los therians” y alertó sobre lo que consideró una pérdida de valores espirituales frente a nuevas tendencias culturales. Desde el altar, advirtió que muchos priorizan mandatos sociales sobre la fe: “Renegamos de los mandamientos de Dios, pero no renegamos de los mandatos culturales. Entonces nos volvemos therians, hay que disfrazarse. ¿Y la ley de Dios dónde está?”.
El sacerdote cuestionó especialmente a quienes adoptan identidades vinculadas a animales, conocidas como therians. “Yo me identifico con un perro, con un gato… ¿y la ley de Dios en el corazón, dónde está?”, planteó, vinculando estas prácticas a presiones sociales y modas que, según él, alejan a las personas de la espiritualidad.
Ajaya también reflexionó sobre cómo la cultura influye en decisiones cotidianas: desde la ropa, la comida, hasta las opciones de entretenimiento. “Todos son mandatos de la cultura. Y nosotros obedecemos eso”, señaló, invitando a los fieles a cuestionar lo que reciben de la sociedad y revisarlo desde la fe.
En su discurso, enfatizó que la cultura no siempre es positiva y debe ser redimida: “La cultura es una criatura, necesita la revelación de Dios, necesita ser redimida. No todo lo cultural es bueno. Hay que pulir, purificar, llevar a Dios y educar”. Sus palabras despertaron reacciones diversas: algunos fieles apoyaron el mensaje, mientras que otros lo consideraron excesivo o fuera de contexto.